Seis de los 27 índices climáticos centrales del ETCCDI
-Expert Team on Climate Change Detection and Indices, el grupo de
trabajo respaldado por la OMM que estandarizó cómo medir extremos
de temperatura y precipitación-. Se han elegido estos seis y no
otros porque no dependen de un periodo de referencia de 30 años
-ver la limitación al final-. Para cada uno, además de qué mide, se
indica qué dirección se espera bajo el escenario de cambio
climático peninsular -que no siempre coincide con lo que dice el
manual global, como se explica en el primero-.
DTR — amplitud térmica diaria
Media de TX menos TN, un día tras otro. Aquí conviven dos
mecanismos que tiran en direcciones opuestas, y cuál domina depende
de la región. A escala global, el patrón clásico desde los años 90
(Karl et al. 1993; Easterling et al. 1997) es que más nubosidad y
humedad atmosférica atrapan calor por la noche -la mínima sube más
deprisa que la máxima- y el DTR baja. Pero en España, desde los años
70, varios estudios documentan justo lo contrario: menos nubosidad
por aridificación deja pasar más sol de día -la máxima sube más-,
mientras el aire más seco enfría más de noche -la mínima no la
acompaña-, y el DTR sube. Uno de esos estudios se centra en el
centro de España, la misma región de esta estación. Con la
aridificación progresiva como una de las proyecciones de mayor
confianza para la península, lo esperable aquí es que el DTR
suba, no que baje -lo contrario del resumen de manual, y
coherente con lo que muestra la tabla de arriba-.
SDII — intensidad de la lluvia
Lluvia total entre número de días húmedos -con al menos 1 mm-.
Separa dos cosas que un simple total anual mezcla: llover la misma
cantidad repartida en más días suaves, o concentrada en menos días
más intensos. Con el aire más cálido reteniendo alrededor de un 7 %
más de humedad por grado -relación de Clausius-Clapeyron-, el
escenario peninsular proyecta menos lluvia total pero más intensa
cuando cae: SDII se espera al alza, incluso mientras la
lluvia anual va a la baja -no son la misma cosa moviéndose junta-.
Rx5day — lluvia en 5 días seguidos
El mayor acumulado en cualquier ventana de 5 días de calendario
consecutivos. No es una elección arbitraria: un solo día muy
lluvioso desborda un canal urbano, pero una crecida real de río de
montaña -como el propio Lozoya, río arriba- suele venir de varios
días seguidos que saturan el suelo antes de que caiga la gota que
colma el vaso. Es una de las paradojas mejor documentadas del clima
mediterráneo: aunque la lluvia media caiga, los episodios de varios
días no tienen por qué acompañarla a la baja -el mecanismo que
concentra la lluvia opera con bastante independencia del que reduce
cuántos días llueve-. Rx5day se espera estable o al alza,
no a la baja.
ID y SU — días de hielo y días de verano
ID cuenta días en los que ni siquiera la máxima supera los 0 °C
-no basta con una helada nocturna, hace falta que no deshiele en
todo el día-. SU cuenta días con máxima por encima de 25 °C, un
umbral más bajo que los "días de calor" -30 °C- que ya tiene esta
web: SU no mide las olas de calor más intensas, mide si la
temporada cálida se está alargando por los extremos. Bajo
calentamiento, ID se espera a la baja y SU al alza,
sin la ambigüedad del DTR: es de las señales más robustas que
existen. Para el conjunto de España, entre 1971 y 2022 SU pasó de
una media de 82,4 a 117,9 días al año -un 43 % más- (UPC, 2024); es
la magnitud de cambio con la que comparar lo que vaya mostrando
esta estación con el tiempo.
GSL — duración de la estación de crecimiento
Días entre el primer tramo de al menos 6 días seguidos con
temperatura media por encima de 5 °C, y el primer tramo -tras el 1
de julio- de 6 días seguidos por debajo. Los 5 °C no son un umbral
cualquiera: es la base agrometeorológica estándar por debajo de la
cual la mayoría de cultivos de clima templado prácticamente detienen
su crecimiento, la misma que se usa en todo el continente para
calcular grados-día de cultivo. Bajo calentamiento se espera que se
alargue -primaveras que entran antes, otoños que tardan más
en enfriar-, uno de los indicadores agroclimáticos más citados en
toda Europa. De los seis, es el que más directamente se traduce en
algo tangible: cuántos días más de margen tiene hoy quien siembra o
cosecha, frente a hace una década.
Una limitación real de esta página
El ETCCDI define 27 índices en total; aquí solo están estos seis.
Los 21 restantes -percentiles como TN10p/TX90p, rachas cálidas o
frías como WSDI/CSDI, lluvia extrema como R95pTOT- necesitan un
periodo de referencia de 30 años para calcular los percentiles contra
los que se comparan. Con la década larga de esta estación, calcularlos
sobre el propio periodo disponible daría un número que ya no sería
comparable con ningún otro sitio -el mismo motivo, y la misma
solución, que ya se explica en el modal del SPI-. Los seis que sí
están aquí no tienen esa dependencia: se sostienen solos, año a año,
sin necesitar tres décadas para tener sentido.